Ninguna placa
El principioAuriculares enchufados directo a la computadora. Sin placa, sin monitores, sin micrófono. Los primeros temas los hice así, en una PC con Windows y un i7.
Todo lo que uso para producir, mezclar, masterizar y grabar. Es la pregunta que más me hacen, así que la dejo contestada acá — incluida la parte que a nadie le gusta contar.
Nada de lo que está acá abajo lo tuve al principio.
Lo fui comprando de a poco, ahorrando, cada cosa cuando ya no podía seguir sin ella. El equipo no te hace sonar mejor.
Por eso empiezo por el final.
Auriculares enchufados directo a la computadora. Sin placa, sin monitores, sin micrófono. Los primeros temas los hice así, en una PC con Windows y un i7.
Mi primera placa de verdad. La compramos a medias con mi hermano: él grababa la guitarra, yo usaba el AKG.
Si hubiera esperado a poder comprarla solo, perdía dos años.
15 núcleos de CPU, 16 de GPU, 24 GB de RAM, 1 TB. La actualicé a fines de junio. Acá produzco, mezclo y edito.
La anterior: una MacBook Pro 13″ M2 de 2022 con 8 GB de RAM. Con esa hice temas que hoy tienen millones de reproducciones. Ocho gigas. Si estás esperando una máquina mejor para arrancar, no esperes.
La armé en 2021 y se la sigue bancando. Acá grabo y transmito, para que la Mac no gaste nada en eso.
Si arrancás: priorizá RAM y un SSD por encima del procesador. Lo primero que te va a frenar son las librerías cargando, no la CPU.
La salida de la Apollo entra a una Arturia MiniFuse 2 —que me regaló Arturia— y de ahí a la Windows. Capturo y transmito desde la PC, y la Mac se ocupa solo de la sesión.
Resuelve el problema de siempre: si grabás y transmitís en la misma máquina que corre el proyecto, algo se cae.
Tiene DSP propio, así que los plugins de UAD corren adentro de la placa y no en la computadora. Grabo, mezclo y masterizo con eso.
Tengo todos los plugins de UAD comprados. Es lo que más usé y lo que menos cambié en estos años.
Todo sale de acá: los beats, las mezclas y los masters. Lo uso desde que arranqué y no lo cambié nunca.
Si arrancás: la edición Producer alcanza y sobra. Antes de gastar en plugins, aprendé a fondo los que ya vienen adentro.
Desde 2023. Fue el salto más grande que di en calidad de mezcla.
Los anteriores: unos Focal Alpha 50. Con esos mezclé casi todo hasta 2023, incluidos los temas más escuchados que tengo.
Mis auriculares de siempre. Es lo que me pongo cuando el cuarto no da o cuando necesito meterme adentro de un detalle.
Con cancelación produzco en aviones, trenes y autos. Pero los uso también adentro del estudio, y por un motivo que no es comodidad.
Los tiene muchísima gente. Si el tema suena bien ahí, la mayoría lo va a escuchar bien. Mezclar solo en monitores caros es mezclar para un cuarto en el que no está nadie.
Chiquitos, entran en la mochila y suenan mucho mejor de lo que deberían.
Unos monitores caros en un cuarto sin tratar suenan peor que unos baratos en uno tratado. Si tenés que elegir dónde poner la plata, empezá por las paredes.
49 teclas. Es con lo que toco todo lo que después termina en el proyecto.
Dos octavas y entra en cualquier lado. Cuando estoy afuera es esto o el mouse.
Para streamear y para grabar voces. Es un bombazo: perdona el cuarto, no toma nada de alrededor y aguanta cualquier cosa que le tires.
Mi primer micrófono. Con ese grabé “Dame Brillo”, el video que hizo un antes y un después en mi canal.
Es mi herramienta principal para hacer video, y no es una concesión: está siempre encima y filma bien. La mayoría de lo que subí salió de ahí.
Mi cámara principal para transmitir.
Estabilizada y del tamaño de la mano. Para grabar caminando es lo mejor que probé.